25.2.14

Isla Holbox, Quintana Roo (Segunda Parte)

Hace poco más de un año supe de éste lugar, primero vi unas fotografías bellas, no parecía un lugar cercano, pero después supe que estaba a unas horas de Cancún. Mi plan para conocerlo y disfrutarlo era ir en noviembre-diciembre, pero mis planes no funcionaron y un día antes de que comenzara el 2014 compré el boleto de avión para viajar en un mes. Estuve investigando nuevamente cómo llegar y los costos, también leí muchas opiniones de hoteles, pero en el fondo sabía que sólo tenía los boletos y una aventura.


Mi vuelo llegaba a las 11:55 am y el camión que me llevaría a ADO de Cancún salía a medio día. Corrí mucho y al encontrar la ventanilla de ADO me dijeron que no tenía sistema, que corriera a la plataforma de salida, encontré otra ventanilla y me dijeron que tenían sólo un lugar, que corriera de nuevo antes de que saliera el camión. (Nef había esperado la maleta en la banda indicada, para después salir corriendo tras de mi) ¡No! ¡Se había ido! Y ahí estábamos con maletas en mano, con una lágrima remi, hambrientos y también con mucho calor. La importancia de llegar al camión de medio día era porque el camión hacia Chiquila salía a las 12:30 y teníamos el tiempo justo.

Tuvimos que esperar el siguiente camión. Estaba molesta, pero ya estaba ahí y no podía permitirme berrinches, así que al bajar del autobús y caminar hacia las taquillas vi un camión que estaba a punto de salir y decía Chiquila. ¡Fue como si abrieran el cielo! jajaja Grité de felicidad y me subí, claro que antes tuve que decirle al chofer que me esperara porque Nef ya había corrido en busca de boletos. Fue un viaje típico de autobús, me recordó a los viajes de secundaria, en donde todos pedían la parte trasera y al cambiar el clima por uno caluroso, todos sudábamos demasiado por el nulo aire acondicionado. Exactamente así sucedió, con asientos incómodos y paisajes de película. Hacía paradas en algunos pueblitos y personas se subían a vender comida y dulces. La mayor parte de los pasajeros éramos turistas, pero al parecer nosotros éramos de los pocos mexicanos. 

Al bajar del camión supimos de inmediato hacia donde ir, por eso en el post anterior no hago hincapié en dar esas instrucciones, porque simplemente bajas y vas hacia el muelle. No hay más. Corrimos hacia el ferry. A nosotros se nos da el correr para todos lados, creo que la Ciudad de México nos ha vuelto así, creyendo que todo se nos va a ir. Una vez instalados, una chica rubia aprovechó para querer ligar a Nef mientras yo iba al sanitario, así que ¡Jamás vayan al sanitario! porque al regresar pueden encontrarse solos y con muchos hombres/mujeres detrás de ustedes para compartir hostal ;)


Nef y yo somos una pareja curiosa. Él parece de otro país, le han dicho Francés, Brasileño, Africanito, Cubanito, etc. por su peculiar cabello afro y su tono de piel, al estilo Julia Sarr-Jamois. Por otro lado, yo parezco asiática, piel pálida casi amarilla, ojos rasgados y cabello lacio negro. Ésto sin hablar de la diferencia enorme de estatura. Así que lo primero que hicieron todos al vernos fue hablarnos en inglés y después preguntar si hablábamos otro idioma, ¡JA! Deberían de ver la cara de éstas personas cuando respondemos en español y decimos que somos ¡Mexicanos! En fin, es muy gracioso. Éstas personas se acercan para ofrecer taxi (es un carrito de golf) u hospedaje en sus hoteles/hostales.

Caminamos, elegimos el hotel y ¡listo! Lo primero que hice al llegar fue correr otra vez, para alcanzar a ver la puesta de sol. Estuvo bellísima. Después recorrimos sus pequeñas calles de arena, comimos en un restaurante muy pequeñito sobre la playa, para finalizar a la orilla del mar, acostados en la arena y viendo las estrellas, ¡muchísimas estrellas!


Una tarde decidimos recorrer todo lo que pudiéramos por la orilla de la playa, así que rentamos un par de bicicletas que estaban realmente feas, porque era evidente que no les daban el mantenimiento adecuado, y andar en bicicleta sobre la arena no es cosa fácil. Yo pude hacerlo, ustedes pueden. No me caí, sufrí moretones que no supe en que momento pasaron, pero nada grave. Nuestra falta de planeación hizo que el recorrido fuera un poco caótico. Aquí algunas recomendaciones para que no sufran durante su recorrido a lo largo de la playa:

  • Desayunen o lleven comida para hacer pic-nic.
  • Lleven mucha agua.
  • Ropa cómoda, el traje de baño no es suficiente.
  • Bloqueador solar y mucho repelente para mosquitos.
  • Sandalias extra.
  • Cámara fotográfica.

Nosotros no hicimos algunas cosas de la lista, así que al llegar al final de la playa y encontrarnos con un río en el camino, tuvimos que dejar las bicicletas y caminar. El agua nos llegaba a las piernas, pero algunas partes eran fangosas y temía por mi vida :P Caminamos y caminamos, habían "bancos" de arena que nos servían para dejar las mochilas un rato, porque todo a nuestro alrededor era agua. Mar, río, mar, río. Estar en medio de la nada es increíble, pero se hace pesado si no tienes nada en el estómago y estás debajo de un sol radiante. A pesar de todo, seguimos caminando hasta otro "banco" de arena y ahí decidimos quedarnos, yo en la parte poco profunda y Nef del otro lado, en donde estaba un poco más profundo. De pronto me distraje demasiado tiempo y al voltear a ver a Nef me encontré con la sorpresa de que el "banco" de arena en donde habíamos dejado la mochila, ya no estaba. ¡Pum! La mochila estaba ya mojada y comenzaba a hacerse tarde. Me imaginé con olas gigantes y yo tan pequeña. De película.


El regreso a la orilla fue mucho más rápido, y encontramos a un trío de chicos que estaban siguiendo la misma ruta que nosotros habíamos hecho. En Holbox todos se conocen, así que todos se comportan muy amigables, siempre te saludan o sonríen. Al llegar por las bicicletas, vimos que ya habían más bicicletas "estacionadas"  a lado de los manglares. Son 45 minutos en bicicleta aprox para llegar al centro, pero para mi sed fueron horas eternas, pedaleaba y pedaleaba y no llegaba. Nef se cayó de la bici y sus sandalias murieron en ese momento :(, no estábamos ni a la mitad del camino cuando eso sucedió. Tengo que aclarar que en éste punto de la isla ya no hay nada, ni hoteles, ni casas, sólo algunas personas aventureras, ruidos extraños que provenían de los manglares, aves y arena. Así que tuvo que improvisar con una cuerda que como milagro apareció en el camino. Yo sólo me resbalaba, pero nunca caí.

En el centro hay una heladería que para mi fue un oasis, porque entré prácticamente aventándome desde la bicicleta y pedí una nieve de limón. Estuvo deliciosa. El señor que atendía me miraba con curiosidad, nunca se atrevió a preguntarme qué me pasaba. Después de entregar las bicis, fuimos a comer al restaurante de un hotelito y ahí pasamos, mucho más tranquilos, el resto de la tarde. Los demás días fueron muy parecidos, sólo que sin bicicleta y explorando entre los "bancos" de arena que nos permitían andar como si estuviéramos muy dentro del mar. Sólo había algunas partes en las que el agua me llegaba arriba de la cintura, daba unos pasos y de pronto ya estaba en mis tobillos.

Por las noches no sabíamos a donde ir, todo es tan pequeño que ya no sabíamos dónde cenar. Una noche decidimos estar en la hamaca de la habitación, simplemente sintiendo y escuchando. A veces eran las 9 pm y creíamos que ya era demasiado tarde, el día parecía de más de 24 horas. 


Tours Clásicos:

  • Las tres islas (La isla de los pájaros, La isla de pasión y el ojo de agua Yalahau) Son alrededor de 3 horas, y el costo es de $250 aprox. p/p. 
  • Tiburón ballena, que se realiza de Junio a Septiembre. Te llevan hacia Cabo Catoche y se puede nadar con el tiburón. El recorrido dura 5 horas y el costo es de 1100 aprox. p/p.

Nosotros no realizamos ningún tour, será para la próxima vez ;)

Nuestro regreso fue igual de divertido que nuestra llegada, nos dejó el camión en ADO, nuestra van se descompuso de camino hacia Cancún, y lloré en el avión por las horribles turbulencias que nos tocaron. Fue realmente una aventura, pero esas última anécdotas se las cuento cuando nos veamos, porque éste post ya se ha hecho bastante largo ;) Sólo espero que les hayan divertido mis aventuras viajeras, que los motive y emocione. O que simplemente los haya ayudado en su viaje :D ¡Gracias por leerme!