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!Nos vamos a Dinamarca, faltan 23 días!



Escocia
Posted: 10/03/2006
Día 1 (Madrid-Londres)
Volar desde Madrid es posible, pero los precios son disparatados; ya que disponía de donde pasar la noche en Londres opté por volar con Easyjet desde Madrid a Londres(Luton) y de ahí al día siguiente hacia Inverness. Volar con Easyjet no es nada easy: los aviones pequeños y las azafatas bastante desagradables; no dan nada de comer, pero eso sí el easykiosk está bien surtido de comida típica inglesa: chocolatinas, sandwiches..., a precios ingleses. Si no se dispone de alojamiento gratis en Londres es mas barato volar directamente desde Madrid a Inverness, en todo caso todo depende de la antelación con que reservemos el vuelo. Con Easyjet no es tan easy transportar la bicicleta como con otras compañías. Para empezar hay que pagar 23 euros extra por ella y debe ir empaquetada en una caja para bicicletas (caja típica de cartón) o bien en una bolsa especial para bicicletas. El concepto de "bolsa especial para bicicletas" no lo tienen muy claro, parece que no les vale el SecureBag de los aeropuertos, a pesar de que la bici queda perfectamente liada en el plástico. Por ello me compré una "bolsa especial para bicicletas" en el Decathlon por 60 euros, es una bolsa gigante, cara y bastante práctica; luego puede llevarse en la bici, pesa como 1kg, pero mejor ir sobre seguro.

El lago Ness...

Día 2 (Londres Inverness)
Desde el aeropuerto de Inverness a la ciudad no hay mas de media hora en bicicleta por una carretera algo transitada. Lo primero de todo es cambiarse el reloj de mano, de manera que esa molestia nos recuerde que se conduce por la izquierda, muy fácil de recordar cuando se va en recta, pero cuando llegamos a un cruce o una rotonda nos puede costar la vida como mucho, como mínimo un festival de destellos de luces y pitos. Desde Madrid y por email reservé el bed&breakfas, esta página es muy útil: http://www.invernessbedandbreakfast.co.uk/inverness.htm
Yo me alojé en http://www.thekemps-guesthouse.co.uk/ Una familia muy simpática, la casa muy cómoda y céntrica.

El Río Ness a su paso por Inverness

Día 3 ( Inverness-Fort William )
La etapa consta de poco mas de 100km, en millas es algo menos pero cuesta lo mismo. Todo el tiempo vamos en linea recta. El paisaje lejos de ser verde como es de esperar era completamente marrón, grisaceo y oscuro; pero Igual se debe a que era invierno y no verano. Pero según me contaron las gentes de allí en verano es mejor escapar de Escocia, pues esta está infestada de turistas.

Verde que te quiero verde...
No hay grandes subidas y la mayor parte del tiempo vamos junto al lago Ness. A mitad del camino pasamos junto a un cementerio pegado al río, el mas antiguo de Escocia.

El mas antiguo de Escocia...
A mitad del camino podemos parar a comer en Fort Augusts, no hay que dejar de probar del buey, el cual es excelente y muy sabroso; junto con una cerveza, en este caso fue una Wild Cat, te deja nuevo para seguir con la marcha.

Fort August. Aquí me comí el buey(sólo un trozo)
Tras unas cuantas horas sobre la bici llegué a Fort William. Es un pueblo muy turístico, pues cuenta con una importante estación de sky, de tal manera que está a reventar de gente en cualquier época del año, es cierto que los B&B crecen como setas pero es mejor reservarlo antes de la salida, pues el cartel de "no vacances" lo vi en varias ocasiones y eso que era febrero. Una dirección útil: http://www.scotland-inverness.co.uk/fortwill.htm#bb
Yo me quedé en este:
http://www.glennevisbb.co.uk/, una familia muy simpática y las instalaciones inmejorables. El centro de Fort William es una calle, donde hay un cementerio muy tétrico junto a una iglesia, recomendable probar el pato, lo hacen muy bien.

Día 4 ( Fort William-Tarbet)
Otros 100km, pero esta vez había que ganarse la cena, la orografía no lo puso fácil y la climatología acabó por completar el calvario. A un poco menos de la mitad aparece el ascenso al Glen Coe, una zona montañosa donde me pilló viento de cara, lluvia y algo de nieve. Las subidas no son muy pronunciadas pero es extremadamente largo, por lo que acaba por minar el ánimo de cualquiera.

Pasando junto al Glen Coe

Cuando por fin se sube no existe el premio de la bajada, sólo hay un pequeño descenso y el resto discurre por una zona pantanosa y extremandamente húmeda, bastante desagradable cuando hace frío. Por supuesto no hay donde repostar agua.

Normal que crean en monstruos...

Una vez terminada esta zona pantanosa nos encontramos un descenso a un pueblo llamado Bridge of Orchy, justo en frente de la estación de tren encontramos un hotel con restaurante: el paraíso. Me senté junto a la estufa, me tomé una cerveza (tienen el premio nacional por ser los mejores en servir una ale), una sopa de jengibre y de segundo de nuevo salmón, de postre helado y un café con leche gigante; me quedé como Dios. De ahí a Tarbet aún quedaba un rato, pero con el estómago lleno y los pies descongelados se ve la vida de otra forma.


El reposo del guerrero.

Una vez llegué a Tarbet no fui capaz de encontrar el B&B que tenía reservado así que como había a patadas llamé a la primera puerta que vi. Allí estaba Robert, que tenía una habitación libre por 35 libras, algo caro, pero necesitaba una ducha. Nada mas darme la llame me dice que se va al bar a beber, y no es que fuese un borracho, es que en ese pueblo no había otra cosa, ni siquiera una iglesia. Así que después de la ducha me fui yo también a beber al bar. Nos invitamos a unas rondas y arreglamos el mundo. En el bar se podía beber, pero no cenar, así que me invitó a cenar en su casa, se marcó unas chips con pollo asado, nada mal para el hambre que tenía y teniendo en cuenta que Robert era inglés y no escocés; lo acompañamos de un rioja blanco que tenía en el frigo. Aquí tenéis la web de su B&B, toda una experiencia: http://www.taobh-an-allt.co.uk/

Pelillos a la mar, sin rencores.

Día 5 ( Tarbet-Glasgow)
La última etapa, sólo 60 km, pero por autovía los últimos 20. La etapa no tiene mayor importancia, salvo que la lluvia otra vez apareció y con ganas. La lluvia en si no es mala, lo malo es el barrillo con el que los camiones te rocían cada vez que te pasan; los pantalones de lluvia y el chubasquero hicieron un papel estupendo. En la etapa no entraba quedarse en Glasgow, por lo que no vi mucho de la ciudad y fui directo al aeropuerto. Tenía mucho tiempo hasta que saliese mi avión a Londres, pero no me aburrí, conocí a la familia Pearson, que volvían de Australia. Con la excusa de la bici y los dos dedos de barro que llevaba encima empezamos a hablar; a los 5 minutos ya me habían invitado a su casa para otra vez que volviese a Escocia, pero no era hablar por hablar, me apuntó en un papel la dirección, el email, el teléfono fijo y el móvil por si no estaba en casa en ese momento. Cerramos la cumbre hispano-escocesa con una foto de familia:

Mr Pearson & The Gang
Me lo pasé muy bien :)