21.4.17

Encontrar el amor viajando

Después de unos años, ya no siento desganas, apatía o aburrimiento por conocer personas y comenzar una relación sana. No. De hecho, hace meses dejé ese sentimiento, pero fue hasta que volví de un viaje que lo pensé bien y lo dije en voz alta, sin miedo: Quiero tener una relación estable y para toda la vida. Quiero compartir mi vida.

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Ya sé que la frase 'para toda la vida' espanta, pero si una relación no comienza con ese propósito de mutuo acuerdo, no quiero nada. Tal vez no dure toda la vida, pero quiero que se viva con ese fin. 

No quiero que la relación termine cuando uno de los dos cambie. Quiero vivir esa parte complicada que todos —la gran mayoría de chicos y chicas de mi edad— rechazan sin pensar. Quiero estar ahí y seguir amando los cambios propios y ajenos. Porque estoy convencida que la vida es eso, un cambio constante. Y quiero compartir esa vida con alguien a mi lado que también lo crea. 

Admito que dejé de pelearme con la soltería. Me atrevo a decir que es una de las mejores etapas y no me molesta ni me espanta la soledad, al contrario, ahora realmente disfruto de cada momento conmigo. Me cansaron las relaciones banales y fugaces, pero comprendo que todo tuvo que suceder de esta forma para darle valor a lo que siento y quiero. 

No te confundas, no estoy necesitando, pidiendo, ni exigiendo una pareja. No tengo un vestido de novia guardado en la cajuela o en el clóset, ni voy por la vida pensando en bodas. Es sencillo, soy feliz y me gustaría compartirlo, así como aprender y disfrutar el camino. Dejé de tenerle miedo. 

Puede ser que tenga pareja mañana, en un año o en diez, no importa. Puede ser que tenga una historia de película o no. Un deseo es encontrarlo viajando, pero eso ya es mera vanidad, porque puede o no suceder. A pesar de lo que la mayoría de personas dicen, claro que es emocionante esta parte de la vida, ni el más grinch se salva de caer enamorado. 

Decirlo en voz alta ha ayudado a no buscar como estuve haciendo, sino a priorizar, a darme cuenta que el momento perfecto de mi vida tal vez nunca llegue y que así como los viajes, quiero planear sabiendo que probablemente no saldrá como espero, tal vez mucho mejor. 

Planear es saber qué quiero, qué no quiero, y dejar un hueco para los imprevistos. Seguro no será fácil encontrar un compañero de viaje que cumpla con todo, pero no será imposible y hay reglas que se aprenden a romper. Así que vida, estoy lista, lo he gritado.