3.11.15

Caminando de noche: La Boca - Caminito



No se por qué, pero la noche me puede y mucho. Es muy común que esté despierta hasta tarde, hubo momentos en mi vida que dormía a las 3am y despertaba a las 6am para ir a trabajar. Todos tenemos nuestras horas favoritas para ciertas actividades, la mia es después de medianoche, específicamente, para escribir. Es curioso, porque para salir y explorar el mundo no me gusta tanto, tal vez sea que los centros nocturnos nunca me han llamado tanto y prefiero la tarde para caminar y tomar fotos. Claro que también le he echado la culpa a mi ceguera y por la noche, no es broma, siento que no veo jaja. Igual debe de haber algo en mi subconsciente sobre el peligro o asaltos, eso provoca una pequeña alarma y la reacción es preferir no salir.

En Buenos Aires esto no sucedió. Eran las 2am y yo estaba en un parque jugando en los columpios, cortando frutitos de los árboles, yendo por mantecol a una especie de seven eleven, o simplemente tomando el colectivo como si fueran las 3 de la tarde. ¿Por qué pasó? Bueno, pues estaba demasiado confiada y sentía que el tiempo no me alcanzaría. Ahora, tengo que aclarar algo. Antes de ir, me dijeron de forma muy puntual que no fuera al Barrio La Boca sola, que fuera acompañada, porque era una zona "picante" y que ni de loca fuera más tarde, que llegara temprano como todos los turistas. Aja. Pues Jadis no hizo caso, no fue por llevar la contraria, creo. Fue la circunstancia.



Mi último día en Baires estaba por terminar. Llegué a Retiro (venía de Rosario) tardísimo, ya no alcanzaba ni la hora mágica para algunas fotos, eran más de las 8:30pm. Y no quería irme, estaba un poco aferrada a la ciudad. Así que tomé un "remis" y le indiqué mi ruta: Barrio La Boca. Mi chofer era un señor peruano, muy amable y platicador, me dijo exactamente lo mismo, no se aconseja ir tarde, pero de igual forma es peligroso de día. Así que, qué más da. Vayamos. Llegué al estadio de Boca Juniors, mejor conocido como 'La Bombonera' caminé unas cuadras. Si, no habían muchas personas en la calle, pero me parecía normal. Al llegar a Caminito me emocioné y anduve con la cámara brincoteando por ahi. Comencé a escuchar música y me acerqué. Boom. Un montón de personas bailando y tocando. Eran ensayos para algún festival o carnaval, nadie supo decirme en realidad para qué era. Así que, comencé a grabar. La cámara eran mis ojos, con todo y miopía, medio torpe. Aquí abajo lo pueden ver:




¿Se dieron cuenta? No es el Caminito que sale en todas las fotos, con un montón de turistas, vendedores, artistas y bailarines. No. Era un Caminito más real y cercano. Me gustó esa pequeña aventura. Después de grabar, fui al rio. Caminé un poco más, platiqué con el chofer del remis y partimos. Estaba muy feliz, no había sucedido nada de lo que me contaron, ni sentí miedo, y al contrario, pude tirarme en medio de la calle para tomar la foto de "Los Viajeros". La noche no es como la pintan, como la cuentan. Creo que así pasa con las personas, te pueden decir mil cosas de ellas, pero sólo hasta que las conoces, hasta que generas ese vínculo con ellas en distintas situaciones, es como podrás darte cuenta de quiénes son realmente, al menos en ese fragmento de vida.