28.11.15

Historias en Instagram

Suelo abandonar el blog por semanas, porque me falta tiempo y espacio para escribir como realmente me gusta, pero he encontrado pequeños momentos frente al celular, gracias a instagram, en el que voy contando historias con algunas fotografías. Es una mezcla de fragmentos de vida de cada lugar andado y canciones que me han acompañado, porque a veces en ellas encuentro lo que quiero decir, lo que siento. Sobra aclarar que cada foto me transporta a ese instante, es una forma de viajar en el tiempo.

Les comparto un poco, sobre todo aquellas fotos que tienen historias más largas que otras. Soy ambigua, pero todo lo escrito lo he vivido. Gracias por acompañarme.

Una foto publicada por Jadis Aguilar (@jadista) el




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El gato te miraba desde la banca que estaba en la calle, las personas que pasaban lo acariciaban y decían que era la mascota de todos, aunque tengo la impresión de que él tenía muchas mascotas. Es sólo que no dejaba de mirarte, probablemente encontró en ti a un igual, a un compañero, la sensibilidad que tienes con los animales es sorprendente. Pude descubrirla de inmediato, con tu actitud frente a los gatos que tenía por vecinos, por tus perros que comenzó siendo uno, por la tumba para dos compañeros que tienes en el jardín, por la forma que lloraste cuando enterramos al pequeño del limonero. Descubrirlo me hizo saber que eres una persona noble. Pocas veces regalaste flores, no te gustaba la muerte. Aun tengo la moleskine roja con tu rosa seca, nunca la vi viva y se que la guardaste por una razón. Acariciaste al gato negro de ese café, después volviste —a mí— y te sentaste a mi lado, jugamos con los popotes de esa mesa y me dijiste que tomara ésta foto. Me ayudabas a ver los detalles, aun sin hablar.
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El primer viaje en avión siempre es importante. ¿O será que las primeras veces me persiguen y les doy un sitio único en el alma? Últimamente te he escrito más, tal vez porque se que estás lejos, porque es una forma de despedirme definitivamente, porque te sigo guardando. No sé. Estuve presente en muchas primeras veces y tu mirada de niño jamás podré olvidarla. El piloto nos dio un tour aéreo como regalo y el mar se veía tan cercano desde la ventana. Odio esas ventanas, pero al mismo tiempo las quiero tanto... Son el límite perfecto. Nos tomamos de la mano durante todo el vuelo, el primero y el último. Curiosa la vida que juega con los lugares y las fechas. Fue el mismo sitio. Creo que significa que te deje volar, como siempre te lo dije, como sucedió, como dolió. Tienes tu lugar, pero me gusta verte reír y quiero que veas todo el mar.
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Una foto publicada por Jadis Aguilar (@jadista) el  la(s) 7:26 PDT