2.4.14

El cumpleaños 10 de Gmail

Recordar es volver a vivir.
Y yo soy una experta en eso. Soy una alma vieja a quien le gusta mirar siempre al pasado, añorarlo, atar los puntos, comprender el presente, demasiado melancólica para mi edad. No me siento muy orgullosa, sobre todo cuando escribo ésto de madrugada, por culpa del cumpleaños 10 de Gmail. ¿Por Gmail escribo ésto? Sí. Resulta que ante la noticia, decidí ver en qué fecha abrí mi cuenta, y fue a penas meses después de que existiera. Tuve que esperar una invitación y pude donar 10 más a quienes me lo pidieran, ¿recuerdan eso? Han sido 10 años de muchas experiencias. 

Ya lo he dicho muchas veces, comencé a escribir en blogs desde que tengo 17 años, éste año cumplo 28 años (sí, veintiochoenormesaños) así que cosas buenas y malas han sucedido. Entre las buenas experiencias definitivamente son las personas que he conocido, muchas de las personas más importantes en mi vida las encontré gracias a éstos lugares. Tuve amores de internet que pasaron de la pantalla a mi casa, otros tantos se quedaron en la pantalla, y uno más en su país. A los 17 años escribía sobre todo lo que pasaba por mi mente, era una adolescente que no creía pertenecer (como muchos adolescentes) y lo único que hacía era escribir un diario "virtual", muchas personas tuvieron empatía conmigo y me escribían mails, me comentaban, me aconsejaban y esperaban ansiosos, como en una novela, el siguiente día en el que publicaría lo que me sucedía. Todo fue muy rápido y gracias a mi edad y a las malas personas, me dio miedo y dejé de hacerlo. Tengo anécdotas muy feas, había personas obsesionadas conmigo, consiguieron mi número de teléfono, me molestaban. Terrible. Por fortuna no pasó más. 

Dejé de escribir como solía hacerlo, me cambié de plataforma y casi sin saberlo, ya estaba escribiendo sobre mi vida otra vez. No pude evitarlo. Sólo que en el camino fui descubriendo herramientas para volverme invisible ante los ojos conocidos que me señalaban -llámese: mi familia- No entiendo mi vulnerabilidad, dejar que un montón de desconocidos sepan lo que siento, pero que mi familia no se entere. Es muy curioso, ¿no? 

Después de un tiempo, decidí abrir blogs con mis fotografías, aun cuando ya tenía mi flickr muy activo. (Hay más de mil personas que me siguen en esa red, tengo al menos mil visitas diarias y me sigue sorprendiendo su poder). Dejé de escribir de nuevo un tiempo, cerré páginas y decidí comenzar aquí, con algo distinto. La desventaja de haber cambiado tanto de casa virtual es no saber más de esas personas anónimas que dejaban comentarios alentadores, es literalmente como un cambio de casa, pero en la época de no-existe-el-celular, como cuando te daba pena preguntarle el número de teléfono a esa persona que siempre veías como vecino o vecina, después dejas de verlo en la parada de autobús y te enteras que se ha mudado. Triste situación. Es casi como un reencuentro de generación ;) 

Tengo que confesar que en ésta noche revisé varios mails de personas que aun no tengo el gusto de conocer, pero que me escribían como si fueran mis amigos. Y lamentablemente postergué y postergué una respuesta. Tal vez algunos ya no sepan quien soy o tal vez si me recuerden, quien sabe. (Lo sé, suelo debrayar mucho sobre lo que hubiera pasado). Nadie sabe lo que tiene... 

Nunca imaginé que todo ésto sucedería con los blogs, que darían trabajo, que se mostrarían como carta de presentación, o que el número de seguidores fuera tan importante y que con eso se midiera tu capacidad de hacer "bien" o "mal" algo que te apasiona. Porque los blogs eran para apasionados, eran por "amor al arte" y no eran cifras o estadísticas, cuando apareció YouTube era para ver videos musicales, no para ver tutoriales y ganar dinero. Todo ha cambiado mucho. También he cambiado, gracias por seguirme los pasos.

Soy culpable. El cumpleaños de Gmail me hizo recordar un montón de situaciones y me he quedado mucho tiempo mirando mi bandeja de entrada. Me hace muy feliz saber que no voy sola en este barco, que hay muchos locos que comprenden lo que hice, lo que hago. Ahora ya no me escondo, simplemente disfruto mi hogar, escribo mucho, me arriesgo con nuevos proyectos y por supuesto, sigo tomando fotografías. Así que gracias Gmail, has sido pura magia en esta noche. Feliz cumpleaños.