24.4.13

Lanzar piedras al mar


La primera vez que visité Puerto Vallarta pasé mucho tiempo sola, caminaba por la playa o me sentaba a ver los atardeceres. Hasta que una tarde entre lágrimas y desilusión comencé a tirar piedras al mar, mi fuerza daba para que la piedra se quedara en la orilla, así que insistía, como pidiendo deseos. ¿Han lanzado monedas a un pozo? Justo eso sentía con cada piedrita; de pronto elegía la piedra, el color, la textura, y la lanzaba con todo el corazón. 

Ésta última vez que fui le mostré a Nef lo que hacía, y en el último atardecer, antes de ver a los bellos delfines jugar, comencé a lanzar piedras al mar, como deseos, como secretos, como historias que voy limpiando...